jueves, 7 de marzo de 2013

Toma del sindicato de ceramistas Villa Adelina



   Agosto de 1973: Líder Quiroz es acusado de disparar contra trabajadores ceramistas en Villa Adelina.
   Octubre de 2006: “Madonna” Quiroz es acusado de disparar contra trabajadores de la UOCRA en San Vicente.
   Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvido de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa. (Carlos Marx, El 18 Brumario de Luis Bonaparte, cap. I)
Opciones y decisiones
Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo las circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente...”
(Carlos Marx)
   Esta comparación, si se quiere antojadiza, me permite plantear el análisis de la siguiente manera: ¿Por qué irrumpen los Quiroz en la vida sindical? (Obviamente, lo del apellido es aleatorio). Más teniendo en cuenta que no es algo original ni novedoso el uso de armas para dirimir “desavenencias” sindicales. Como botón de muestra vale citar: “El 12 (12 de enero de 1959), Rosendo García, ya secretario adjunto de la UOM, debe desenfundar su revólver en plena calle para impedir que un grupo de metalúrgicos irrumpa en el local del sindicato”[1]
   De ninguna manera se trata de negar el peso de la voluntad individual en la acciones. Según mi forma de analizar la historia, la dictadura militar que derrocó a María Estela Martínez de Perón (Isabel) se hubiera establecido igual  o en forma muy semejante con o sin Videla. Eso para nada significa exculpar a tan nefasto personaje. La coyuntura, el contexto, o como se le quiera llamar, no exime de culpa a quien asesinó a  Juan Carlos Bache, como tampoco lo hace con los asesinos de Mariano Ferreyra[2], por dar otro ejemplo emblemático si los hay.  Ambos, víctimas de la burocracia sindical.
   Para esclarecer esta postura analítica, que procura no caer ni un objetivismo ni en un voluntarismo extremos,  es útil  tener en cuenta el prólogo de Marx a la segunda edición de “El 18 Brumario de Luis Bonaparte”. En el mismo deja en claro que en lugar de engrandecer una figura individual atribuyéndole a sus actos exagerada incidencia, hay que buscar en la lucha de clases la génesis del proceso histórico[3]. Marx no concibe las clases como algo con existencia previa a las relaciones de clase. O sea que en su teoría primero es el movimiento -la lucha- y luego la constitución de las clases.[4]
El surgimiento de las bases y la burocracia sindical
“Vuele bajo porque abajo está la verdad” (Facundo Cabral)  
   En procura de explicar lo acaecido en Villa Adelina aquel luctuoso 21 de agosto del 73 no puedo circunscribirme a ese día como si se tratase de un hecho fortuito producto de una desavenencia aislada. Se trata de algo  muchísimo más complejo. La suerte de los ceramistas, al igual que la del resto de los trabajadores, no es independiente de la pugna por el poder que se libró entre los sectores antagónicos del peronismo.   
   Para empezar debemos remontarnos varios años atrás. El protagonismo de las bases obreras que pone en jaque no sólo a la patronal sino también a la denominada “burocracia sindical”, hay que rastrearlo cuanto menos desde los gobiernos de Frondizi e Illia. Durante estos gobiernos hay un cambio gradual pero persistente en el  paradigma de las negociaciones colectivas. Se establecen sindicatos por empresas y en su  defecto se otorga autoridad sindical a gremios más débiles ya existentes. En el periodo 1958-66 distintos titulares del Ministerio de Trabajo autorizan un número cada vez mayor de “convenios por empresa”.
   Esta estrategia que en principio persigue debilitar a la cúpula sindical a nivel nacional tiene una consecuencia imprevista: fortalece la capacidad de las bases para presionar tanto a empleadores como a dirigentes gremiales[5] . Algo que se procurará revertir con la Ley de Asociaciones Profesionales, ley 14.455 (instrumento al que ya aludiré). 
    Es por (y contra) este protagonismo alcanzado por las bases que la burocracia sindical muestra su  cara más reaccionaria. Pero, ¿qué se entiende por “burocracia sindical”? En palabras de Agustín Tosco “burócrata es aquel que sin vocación, sin ideales, se convierte en un típico administrador de un cargo sindical, lo usa para su satisfacción personal y en definitiva desde allí comienza a ´mandar´ sobre sus compañeros[6]. Según la definición de Amado Olmos “Estos dirigentes que han adoptado las formas de vida, los automóviles, las inversiones, las casas, los gustos de la oligarquía a la que dicen combatir. Desde luego con una actitud de ese tipo no pueden encabezar a la clase obrera”.[7]    
   Pudiera decirse que un burócrata sindical se apega a la tesis de Marx... de Groucho Marx, cuando afirma “Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.” Pero no se trata de una mera decisión personal erigirse en burócrata sindical. “La política es el arte de transar”[8] y para transar hay que estar en el momento y lugar adecuados. Veamos para ilustrar esto lo que escribe Rodolfo Walsh: A través de Frondizi las clases dominantes descubren que no es necesario, ni siquiera deseable destruir la organización sindical[9]. En consonancia, Juan Carlos Torre afirma “...comenzó una política de cooptación por la que se aseguraban ventajas oficiales a los dirigentes adictos y la mayor intransigencia a quienes se negaran a ella. Con matices diferentes pero bajo la misma inspiración, esta política habría de estar presente en los futuros gobiernos,...”[10]
    La burocracia sindical es producto y resultado de una conjunción de intereses; el de los sindicalistas que por su posición están en condiciones de negociar y el de las clases dominantes que ven en ellos una herramienta eficaz para controlar a los trabajadores.    En el capitalismo todo es potencialmente mercancía, incluidas las voluntades. Sin embargo,  y  sin menoscabo a la definición de Amado Olmos citada, no hay que caer en el reduccionismo  de la dádiva. Cuando Juan Carlos Torres explica que “...el éxito de la política de cooptación está en relación directa con la capacidad de sacar partido de la debilidad de los aparatos sindicales y con la magnitud y durabilidad de las concesiones que puedan ofrecerse”[11] no se refiere al “grosor del sobre” que un sindicalista en particular reciba por debajo de la mesa. Lo cual no nos induce a  obviar que “...se preocupaban por mantener su “negocio” sindical y aun incrementarlo con la ayuda de San Sebastián, quien les otorgaría luego el control económico de las obras sociales”.[12] Mucho menos que “San Sebastián logró un acuerdo con Vandor que contempla un aumento salarial a cambio de pérdidas de derechos laborales de los trabajadores y aumento de la productividad. Crecieron los rumores sobre un suculento pago que habría recibido Vandor a cambio de la firma del convenio”[13].
     Tanto más eficaz como herramienta de control resulta la burocracia sindical cuando desde el Estado se le  aumentan las atribuciones. La Ley de Asociaciones Profesionales sancionada durante el tercer gobierno de Perón extendía los mandatos de los jefes sindicales de dos a cuatro años, otorgaba a la CGT poderes de intervención a sus seccionales regionales, a las federaciones y a los sindicatos miembros. Con este instrumento legal, la ya debilitada democracia interna, quedaba aun más a merced de los jefes sindicales. Sancionada en el mes de noviembre, la nueva ley permitía (no siempre) neutralizar las rebeliones antiburocráticas que desde el Cordobazo venían desafiando la autoridad de la dirigencia sindical.[14]
   “...Perón, que no compartía la tolerancia que había caracterizado al gobierno de Cámpora, se dispuso a apoyar a la ortodoxia sindical, para lo cual impulsó una política de control y represión de los conflictos intrasindicales. Expresión de esto fue la nueva Ley de Asociaciones Profesionales (ley 14.455), aprobada en noviembre de 1973[15] que aseguraba el monopolio de la representación a las estructuras de mayor agregación, en detrimento de aquellas descentralizadas, de implantación local e independientes de la conducción de la CGT.[16]
   Sin este tipo de atribuciones otorgadas más, por qué omitirlo, cierto prestigio personal que pudieran haber ganado en algún tiempo, la vocación de burócrata por sí sola sería insuficiente.
   Cuando los dirigentes gremiales pasan a ser vistos como burócratas, como “dueños” del sindicato, por sus supuestos representados es un indicio de que ya no comparten la misma ideología. No está de más recordar que ideología no un simple conjunto de ideas, es el terreno en el cual los hombres toman conciencia de los conflictos que se manifiestan en el mundo económico[17]. Tesis que no es de carácter psicológico o moralista sino orgánico gnoseológico[18].
   “Cuando nosotros  tomamos el sindicato y sacamos a las autoridades que eran dueñas del sindicato, estuvieron décadas y décadas. Inclusive, el que manejaba el sindicato era hermano de un directivo de Lozadur”. (Ramón Villanueva, ex obrero de  Lozadur[19])
   En el momento en que esta base obrera tuvo oportunidad de elegir a sus verdaderos representantes no titubeó en sacarse de encima a la enquistada burocracia. 
   “Fueron llamados a elecciones en el gremio, y estaba la lista marrón  que era la Juventud Peronista, y estaba la lista celeste y blanca que era la que respondía al antiguo secretario general. Con otras caras pero... (R. Villanueva).
   Obviamente ganó por amplia mayoría la lista marrón, identificada con la JTP (Juventud Trabajadora Peronista), rama sindical de Montoneros. ¿Cómo se veía este triunfo, la incidencia de Montoneros, y la de todo lo que amenazara el régimen vigente a los ojos del status quo? Basta como respuesta concisa, y si se quiere exhaustiva, que con el tiempo se acuñará la calificación tan ambigua como insidiosa de “La  guerrilla industrial”. Calificación que desde las páginas de El Auténtico será definida como “Un nuevo cuento para perseguir a los trabajadores” “Para los trabajadores la única guerrilla industrial es la de quienes especulan con el mercado negro, el contrabando, la sobrefacturación, los bajos salarios, las suspensiones, las quiebras fraudulentas... Y nosotros los conocemos por nombre y apellido a cualquiera de ellos, Ford, Bunge y Born, Alsogaray, Mercedes Benz, etc .[20] Esta misma publicación destaca a Balbín como uno de los que solía utilizar tal insidiosa calificación. Balbín, el mismo al que Perón le había ofrecido la vicepresidencia[21]. El mismo que se reuniera con Videla 45 días antes del golpe  pidiéndole que termine la “agonía”.[22]
La Tendencia Revolucionaria
Perón evita la Patria Socialista
   Definir a la JTP como rama sindical de Montoneros me obliga a explayarme un poco al respecto. Primero, Montoneros no es simplemente un grupo, así como la mencionada JTP (Juventud Trabajadora Peronista) es una rama de Montoneros, o como también suele decirse, una organización de superficie, los son también la Juventud Peronista Regionales (JPR); el Movimiento Villero Peronista (MVP), la Juventud Universitaria Peronista (JUP), la Unión de Estudiantes Secundarios (UES); y el Movimiento de Inquilinos Peronistas (MIP).  Junto con otras agrupaciones menores como las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) y el Peronismo de Base (PB) conforman lo que se conoció como La Tendencia Revolucionaria[23]. Como consecuencia del carácter movimentista del peronismo, capaz de cobijar en su seno a representantes de todo el espectro ideológico, y en el marco del horizonte electoral, hacia 1972 adquirió entidad la Tendencia Revolucionaria del Peronismo, constituida en contraposición a los sectores de la derecha gremialista y partidaria[24].
   Fue la evolución que las distintas organizaciones experimentaron entre 1972 y 1974 la que determinó que la Tendencia fuera finalmente identificada con Montoneros. En efecto, la unificación de las diferentes organizaciones de la Tendencia fue paulatina. A fines de 1972 se unieron Montoneros y Descamisados; el 12 de octubre de 1973 se firmó el acta de unidad entre FAR y Montoneros; y, finalmente, se sumó en junio de 1974 el sector de las FAP-17 liderado por Caride[25].
   A fines de 1968 y en enero de 1969 se realizaron dos Congresos del Peronismo Revolucionario.  El tema central que cruzaba a ambos pasaba, en primer  lugar, por la metodología de lucha para enfrentar a la dictadura de Onganía.  Y, hacia el interior del movimiento peronista, cómo imponerse o desplazar a los sectores proclives a conciliar con el Poder para lograr espacios políticos y convivir con dicho Poder sin cuestionarlo como tal.
   En el Congreso del ’68 participaron Bernardo Alberte -poco tiempo antes destituido como delegado de Perón-, el máximo teórico del Peronismo Revolucionario -Cooke-, el fundador del Movimiento Revolucionario Peronista y de la Juventud Revolucionaria Peronista -Gustavo Rearte-, varios dirigentes de la Confederación General del Trabajo de los Argentinos y algunos futuros montoneros como Sabino Navarro, Hobert y Gustavo Lafleur.  Todos los participantes coincidían en que al estar cerradas las vías legales de expresión política había que desarrollar la lucha armada.  Ello, con escasas excepciones, estaba fuera de discusión.  Lo que se discutía era en qué condiciones desarrollar esta lucha.[26].
   Todo nuestro pensamiento está sintetizado en la siguiente sentencia del General Perón, nuestro único Jefe, nuestro único líder, el conductor bajo cuya única dirección luchamos:
“LA REVOLUCIÓN ES PATRIMONIO DE TODOS LOS JÓVENES ARGENTINOS, SOLO HACE FALTA QUE AQUELLOS QUE TENGAN LO QUE HAY QUE TENER, EMPRENDAN LA LUCHA POR La LIBERACIÓN, DONDE ES NECESARIO QUITAR POR LA FUERZA SI FUERA PRECISO, LO QUE LOS PRIVILEGIADOS SE NIEGAN A CEDER POR LA RAZÓN.”(Córdoba, enero de 1969)”[27]
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   “Era el 29 de mayo de 1970. El día en que el Onganiato festejaba por última vez el Día del Ejército. El día en que el pueblo festejaba el primer aniversario del Cordobazo. Habían nacido los Montoneros”[28]. El Aramburazo (secuestro y posterior "juicio revolucionario" seguido de muerte del general Pedro Eugenio Aramburu, ex jefe de la autodenominada Revolución Libertadora, sublevación militar que en 1955 había derrocado al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón[29]) , como lo bautizó el pueblo, que jamas tuvo dudas respecto de los autores del operativo, fue el lanzamiento público de una organización político militar que habría de transformarse, en poco tiempo, en ejemplo y bandera del peronismo, en la máxima expresión de la lucha del pueblo contra el imperialismo y todos sus aliados y sirvientes nativos.[30]
    En relación al tema tratado es pertinente rescatar que Montoneros son los que preguntaron con un cántico “¿Qué pasa General que está lleno de gorilas el gobierno popular?” un primero de mayo de 1974, en Plaza de Mayo, ante el indiscutido líder, cuya respuesta determinó  la retirada de 60.000 jóvenes militantes, defraudados. [31] "...Decía que a través de estos veintiún años, las organizaciones sindicales se han mantenido inconmovibles, y hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener más mérito que los que durante veinte años lucharon...[32] fue la respuesta de Perón.
    ¿Por qué de entre toda la rica historia de Montoneros es rescatable este episodio? Porque, de alguna manera, pone de relieve  la colisión  de intereses entre la vieja guardia sindical, madre putativa de la apostrofada burocracia, y la joven guardia que creció con las promesas de una Patria mejor y había luchado por la misma. Anticipa pública, conspicuamente, un punto de no retorno al que se llegaría. El 24 de mayo, la rama juvenil del Movimiento fue excluida del Consejo Superior del Justicialismo.[33]
   Veamos un atisbo del pensamiento de Perón acerca de la juventud según su biógrafo Pavón Pereyra: “La juventud fue el nudo central de la discordia. Todo esto yo lo comprendí en su momento, pero como cualquier ser humano, me confié. Creí primeramente que la realidad decantaría los excesos y que si la lucha era por el regreso de Perón, con el hecho consumado se aquietarían las aguas. Pero el proceso abierto fue un torrente que no cerraba sus compuertas”. “Yo traté de equilibrar la balanza hasta último momento pero ante la actitud irreversible de los que clamaban por la “Patria socialista”, tuve que comenzar a decantar a los funcionarios de gobierno.”[34]
   El 2 de octubre de 1973 se hizo público el “Documento Reservado” repartido en una reunión con gobernadores convocada por el propio Perón. El texto completo salió publicado en el diario La opinión y fue comentado por El Descamisado en su edición del 9 de octubre. A continuación transcribo los fragmentos que considero relevantes para el presente trabajo (negritas y comentarios añadidos):
   El asesinato de nuestro compañero José Ignacio Rucci y la forma alevosa de su realización marca el punto más alto de una escalada de agresiones al Movimiento Nacional Peronista, que han venido cumpliendo los grupos marxistas terroristas y subversivos en forma sistemática y que importa una verdadera guerra desencadenada contra nuestra organización y contra nuestros dirigentes”.
   “El crimen cometido contra el compañero Rucci, particularmente por el modo y la oportunidad en que fue consumado, indica que se trata de destrozar al Movimiento Nacional Peronista y a sus dirigentes, creando al mismo tiempo una situación de caos social, que haga posible la frustración del gobierno del Pueblo.
   En cada rama del Movimiento se actuará con estricta disciplina, para cumplir los programas o planes de acción que se elaboren por las direcciones superiores correspondientes”.
  “No se admitirá comentario, estribillo, publicación o cualquier otro medio de difusión que afecte a cualquiera de nuestros dirigentes. Quien lo utilice o quien los reproduzca o tolere, será considerado enemigo del Movimiento y quedará expulsado del mismo”.
   “En las manifestaciones o actos públicos los peronistas impedirán por todos los medios que las fracciones vinculadas al marxismo tomen participación”.
.   “Se prestará apoyo solidario a todo compañero o grupo que pueda ser afectado a raíz de actos de lucha cumplidos en razón de esta campaña que se inicia”.
   Se impedirá toda propaganda de los grupos marxistas máxime cuando se presenten como si fueran peronistas, para confundir. (No aclara como se diferencia a los verdaderos peronista de los que fingen serlo)   Se impedirá la difusión por todos los medios”.
   “Medios de lucha: Se utilizará todos los que se consideren eficientes, en cada lugar y oportunidad”.
   “Deberán participar en la lucha iniciada, haciendo actuar todos los elementos de que dispone el Estado para impedir los planes del enemigo y para reprimirlo con todo rigor.”
   .”Sanciones: La defección de esta lucha, la falta de colaboración para la misma, la participación de cualquier clase en actos favorables al enemigo y aun la tolerancia con ellos, así como la falta de ejecución de estas directivas, se considerará falta gravísima, que dará lugar a la expulsión del Movimiento, con todas sus consecuencias.”[35]
   Desde El Descamisado[36] se permiten poner en entre dicho la veracidad del documento y arremeten en contra del mensajero: “En el recientemente peronizado diario La Opinión aparecía, el martes pasado, un Documento Reservado que supuestamente había sido repartido a los gobernadores provinciales en la reunión que estos mantuvieron con el General Perón el lunes 1° de octubre.” “Hasta la fecha ninguna autoridad del Movimiento —particularmente Perón— ha dado a conocer ningún tipo de instrucciones a los gobernadores, ni delegados provinciales, ni ha anunciado la existencia de documento alguno.” “Ha sido en cambio el diario de Jacobo Timerman —hasta el 11 de marzo defensor militante de Lanusse y ahora fervoroso paladín del Pacto Social, de Gelbard, de los burócratas sindicales y hasta de nuestra doctrina— quien informa a los peronistas sobre cuáles son sus deberes.” “Y resulta, además, que estos deberes consisten en una modificación sustancial de la forma de operar del Movimiento, cómo es la de denunciar compañeros, controlar militarmente las consignas y los estandartes que el pueblo levanta en sus actos, prohibir la discusión interna en el Movimiento y otros... Pavada de cosa. Ahora parece que los peronistas debemos dejar de pelear por la Reconstrucción y Liberación Nacional para dedicarnos a cazar brujas. Y que de eso no nos informa Perón, sino Jacobo Timerman. “¿Pero estos a quién le ganaron? Deben pensar que los peronistas somos todos tarados o amnésicos”. Acá está todo claro. Los mismos que acusaban al peronismo de atentar contra el estilo de vida occidental y cristiano antes del 11 de marzo ahora se meten en el Movimiento, escriben un documento absurdo y se lo dan a un diario para que lo publique como instrucciones de Perón para el Movimiento.”... aquí la falsedad es pretender que esa patraña es oficial del Movimiento o cuenta con la firma de Perón.”
   Cómo iban a dar crédito a esa representación de Perón que estaba en las antípodas del Perón idealizado en el exilio. Sin embargo el cántico “¡Perón, Evita, la Patria Socialista!” anunciaba una verdad, pero evita con minúscula[37] (Perón evita la Patria socialista). Si es que no antes, el escepticismo de El Descamisado debe de haber empezado a desvanecerse cuando le detuvieron a nueve trabajadores (luego liberados) y durante el allanamiento de su sede les destrozaron “materiales importantes de sección fotografía y el laboratorio fotográfico. También tiraron ficheros del archivo periodístico y desordenaron los materiales por el suelo.”[38] Finalmente la publicación fue clausurada en abril de 1974, al igual que Militancia.[39]
    Desde Las 62 Organizaciones parecieran responderle al Descamisado; “La declaración de las 62 adjudica a los autores del episodio de Azul la muerte del ex secretario general de la CGT, José  Rucci afirmando que “son los mismos que llaman burocracia sindical a la conducción obrera y que también atacan al pacto social”. Asimismo expresa la “decisión de cumplimentar dentro de las organizaciones gremiales las directivas expuestas por el general Perón en su último discurso, referidas a salvaguardar a las mismas de la infiltraciones que intentan desviar el rumbo nacional que las caracteriza.[40] En otras palabras, harían lo que desde El Descamisado se calificara como “caza de brujas”.
   En su discurso del  20 de enero Perón había dicho: “Pido igualmente a los compañeros trabajadores una participación activa en la labor defensiva de sus organizaciones que tanto ha costado llevarlas al clima magnífico de su actual funcionamiento. Esas organizaciones son ta1nbién objeto de la mirada codiciosa de estos elementos, muchas veces disfrazados de dirigentes”.[41]
    De la lectura de esta serie de artículos del diario Noticias presentados bajo el título genérico “La respuesta sindical” se infiere que aquellos que no respetaran el pacto social serían considerados tan subversivos como los que empuñaran armas. A la luz de esa equiparación, conminar a las Fuerzas Armadas a detener la subversión adquiere un cariz todavía más ominoso.
    El presidente Juan D. Perón convocó a las Fuerzas Armadas a dirigir las armas contra los extremistas de izquierda o de derecha y les advirtió que si se marginan del proceso de cambio que vive el país, éste los aplastará. Destacó que un grave inconveniente que perturbó el crecimiento político del país fue “el haber considerado en un mismo plano de igualdad al derecho constitucional y al llamado derecho revolucionario”.[42]
   En su mensaje a los jefes y efectivos de la guarnición militar de Azul que había sido atacada por “70 guerrilleros de una organización declarada ilegal[43] el Presidente Perón se refirió a la lucha encarada contra la subversión: “el reducido número de psicópatas que va quedando será exterminado uno a uno por el bien de la República.[44]  
   El diario Noticias del 22 de enero dedica amplio espacio a los sucesos de Azul y a sus consecuencias. Entre ellas se destacan dos; el cuestionamiento hacia el gobernador Bidegain a quien el propio Perón responsabiliza por “tolerancia culposa” “desaprensión” “incapacidad”[45]. Todo lo cual llevó a que fuera reemplazado por su vicegobernador, el  metalúrgico Victorio Calabró. La segunda fue la  urgencia en promulgar  la ley que desde las páginas del mismo diario es denominada “ley represiva”. La misma contaba con media sanción del Senado. Desde la publicación dirigida por Bonasso se advierte que “Una de las posibles consecuencias del endurecimiento en el alto nivel oficial por los sucesos de Azul es el aprovechamiento que intentarán hacer los sectores partidarios de la dependencia infiltrados en el Movimiento Peronista. Estos grupos tratarás de encausar la represión hacia las organizaciones leales del Movimiento, que plantean la disyuntiva en términos de dependencia o liberación, y luchan precisamente por la liberación”.[46]
     La firmeza de la decisión tomada respecto a la ley en cuestión se ve en un hecho que es mucho más que una anécdota. Diputados de la “Juventud Peronista y otros sectores del Movimiento Nacional Justicialista” mostraron su desacuerdo. Incluso se reunieron con Perón para plantearle sus objeciones[47]. Resultado, ocho de esos diputados renunciaron a sus bancas y, tal como advertía el Documento Reservado, fueron expulsados del Movimiento. José Martiarena, titular del Consejo Superior del Movimiento Nacional Justicialista, explicó los motivos: “los diputados mantuvieron una entrevista nada menos que con el general Perón, y él les expresó claramente que su obligación era asistir a la sesión y votar lo que hubiera decidido la mayoría, o irse del Movimiento.[48] Por no votar en contra del proyecto decidieron renunciar (aunque se sospecha que los renunciaron[49]), pero no fue suficiente. El lema implícito era “estás conmigo o contra mí”.
   Por su parte Montoneros se manifestó con un comunicado titulado “En defensa del gobierno popular, contra la provocación y la ley represiva”. En su texto señala “habría que considerar que hay algo que anda mal si un gobierno popular necesita revivir este tipo de legislación para mantener la paz interior...el propio General Perón ha explicado en reiteradas ocasiones que `la violencia de arriba genera la violencia de abajo`, o sea que las condiciones de dependencia y explotación dan lugar a la resistencia activa por parte de los explotados y humillados.”[50]
   Como señalan Ruth Werner y Facundo Aguirre en su excelente trabajo Insurgencia obrera en la Argentina, 1969-1976, “con esta reforma [del Código Penal] se reforzó su carácter de herramienta a favor de la patronal y contra las luchas obreras y populares, incrementando las posibilidades represivas sobre activistas y militantes.[51] Vale decir que la advertencia dirigida oportunamente por Bonasso no había sido infundada.
   Pocos días después de sancionar esta reforma por expresa orden de Perón, fueron designados al frente de la Policía Federal, Alberto Villar y Luis Margaride (el primero, de destacada actuación en le represión al Viborazo; el segundo, en la represión a la huelga del frigorífico Lisandro de la Torre)”.[52]
    Las reformas al Código Penal introdujeron para las actividades guerrilleras penas más severas que las existentes bajo el régimen militar y permitieron la represión de las huelgas consideradas ilegales. Acorde con la Ley antisubversiva la tenencia de armas podía implicar una sentencia más dura que el asesinato.[53] “...diluía peligrosamente la frontera entre el delito y el accionar de cualquier organización no reconocida legalmente”.[54]
Crónica de una muerte que anuncia muchas más
“El que murió peleando vive en cada compañero que lucha”.
    Retomando el hilo conductor, en el sindicato de ceramistas la gran mayoría se identificaba con la lista marrón relacionada con la JTP. ¿Qué piensa la JTP de sí misma? “La JTP nace como una corriente político gremial en el seno del Movimiento Obrero Organizado, haciendo suyas las experiencias y las luchas de la clase trabajadora argentina y fijándose como objetivos  producir el trasvasamiento sindical  para el Socialismo Nacional”. “La JTP asume el liderazgo del jefe del movimiento, el General Perón, quien ha representado históricamente nuestros intereses en la lucha del conjunto del Pueblo hacia su liberación”. “La JTP nace respondiendo, entre otras cosas, a la necesidad de recuperar al sindicalismo para incorporarlo como una herramienta de fundamental importancia al proceso revolucionario, que necesariamente debe conducir, hegemonizándolo, la clase trabajadora. En esta etapa, eso significa lograr un CGT única, fuerte y representativa para que los trabajadores se integren activamente al proyecto de Perón: la unidad, reconstrucción y liberación nacional[55] . El término “revolución” ha sido utilizado incluso por las dictaduras militares (Revolución Libertadora, Revolución Argentina) sin embargo cuando quienes lo hacen no enarbolan la bandera de la “democracia occidental y cristiana” este término pareciera adquirir un tinte subversivo.
   “El sindicato era la JTP (Fernando Herrera, ex novio de Dominga Abadía Crespo , obrera  de Lozadur desaparecida, en referencia al sindicato de ceramistas)[56]. Sin embargo, el triunfo  de la lista marrón no sería ni el principio ni el final de la lucha. La apostrofada burocracia sindical no iba a abandonar sin pelear lo que consideraba propio y los trabajadores no renunciarían al fruto de su lucha.
   Roberto Salar era el dirigente que tenía bajo su dominio al sindicato de ceramistas lo  mismo que a  la Federación de Ceramistas (FOCRA). Desafiando su autoridad, el 25 de junio de 1973 los trabajadores ocuparon el sindicato y en una asamblea masiva eligieron una Comisión Directiva provisoria. A partir de ese momento comienzan los embates de quienes respondían a Salar para retornar todo al estado previo. Luego de ataques menores en comparación, el 21 de agosto se desató la tragedia.
    “Ese día, a las 3 de la madrugada, más de 30 matones armados con pistola 45 y revólveres 32 trataron de penetrar por los fondos del edificio donde funciona el sindicato de esa localidad. Para eso, dispararon sin miramientos contra los compañeros que esa noche custodiaban el local, ahora en manos de auténticos representantes de los trabajadores. Pero lo que no previeron los matones fue la decidida resistencia que opondrían a sus intentos quienes de ese modo no hacían sino defender una conquista duramente obtenida. Sin embargo, al ver fracasar su objetivo, apelaron a granadas de gas —de Fabricaciones Militares— y provocaron un incendio en las puertas del edificio. De esa manera consiguieron ingresar en el local y una vez adentro agredieron con cadenas a los compañeros que se encontraban allí, les robaron todo lo que tenían y quemaron papeles ...”[57].
   “A los dos meses de que el Sindicato de Villa Adelina fuera ocupado por los trabajadores, hombres de Salar (Secretario Gral. del Sindicato que había sido depuesto por los trabajadores), recurrieron a un copamiento con la intención de volver a tomar el poder del sindicato”.[58]     
   Superados por la abrumadora e inesperada cantidad de trabajadores que se les opusieron, los atacantes decidieron abandonar al lugar. Pero antes se cobraron la vida de Juan Carlos Bache.
   “Los burócratas al verse rodeados, pidieron que se les hiciese un cordón para poder salir sin ser agredidos. Al salir, uno de ellos disparó sobre Juan Carlos Bache, que pasó a ser el primer obrero ceramista asesinado en 1973.”(Liliana Panizza)[59].
   “Se arma un conflicto interno y nosotros marchamos hacia la filial nº 2 que está en Villa Adelina y exigimos la renuncia del Secretario General y ahí fue cuando nos mataron a un compañero que es Juan Carlos Bache” (Ramón Villanueva, ex obrero Lozadur)[60]
    “Horas después, en una asamblea celebrada a las puertas del sindicato, los ceramistas de Villa Adelina resolvieron realizar un paro de repudio al asesinato y de homenaje al compañero caído. Esa misma tarde, mientras los trabajadores esperaban aún que les fuera entregado el cuerpo de Bache, vieron llegar al ministro Ricardo Otero, quien les anunció la designación de un Delegado Normalizador, Manuel Ángel Pasarín. El ministro declaró también que se había fijado un plazo máximo de 60 días para la elección democrática de nuevas autoridades del sindicato.”[61] (El Descamisado)
   La publicación El Descamisado además de realizar esta crónica del hecho plantea una pregunta retórica “¿Hacía falta que muriera un compañero para que el ministro nos diera la razón?”  Creían que les habían dado la razón, pero todavía faltaba. Hubo que esperar hasta enero de 1974. El 18 de ese mes se movilizaron los obreros ceramistas en todo el país exigiendo el reconocimiento del secretariado que encabezaba Domingo José Moreyra.
    Por resolución del Ministerio de Trabajo fueron reconocidas las autoridades surgidas del Congreso Nacional Extraordinario de la Federación Obrera Ceramistas, encabezada por Domingo José Moreyra. El Congreso gremial dispuso el 18 de diciembre último la separación de cinco miembros del secretariado anterior y el repudio al ex dirigente Roberto Salar.” Estas disposiciones fueron desconocidas por el Ministerio, que confirmó a la anterior dirección ceramista y avaló el nombramiento de Salar como asesor gremial. El dirigente había sido expulsado por los afiliados de la seccional Villa Adelina, quienes lo señalaron como relacionado con el asesinato del obrero Juan Carlos Bache, durante un asalto al local del sindicato por grupos armados el 21 de agosto.”[62]  Esta nota del diario Noticias se ilustra con una foto en la que se ve a los obreros desplegando, entre otras, una bandera con la inscripción “Obreros contra Salar”. También se transcribe un comunicado que su parte final afirma: “los obreros ceramistas imbuidos de la política gubernamental conducida por el máximo líder de los trabajadores, compañero Juan Domingo Perón, aseguran categóricamente haber encontrado, después de muchos años, en el gobierno popular la justicia tantas veces reclamada”.  
    Fue necesario el paro y la movilización a nivel nacional para que finalmente se reconociera a la nueva dirigencia. Sin embargo queda claro por el comunicado de los ceramistas que ni tangencialmente vinculan a Perón con el escamoteo sufrido. Como si asumieran que el ministro Otero (hombre de la UOM) tuviera tan amplia libertad de acción.  ¿Sería otra de las manifestaciones de la teoría del cerco “suerte de lectura conspirativa que pretendía no responsabilizar  al líder[63]?
    Para entender mejor los motivos del ministro para desconocer a las nuevas autoridades ceramistas veamos el diario Noticias del 30 de noviembre de 1973. La nota se titula “Otero habló de la JTP ante los metalúrgicos”: “La Juventud Trabajadora Peronista, cuya existencia fue ignorada dos semanas atrás por el Consejo Superior del justicialismo, sigue dando que hablar... durante la inauguración de un congreso metalúrgico, el ministro de Trabajo, Ricardo Otero, se refirió a ella señalando que a su juicio ´de juventud puede que tengan algo pero de trabajadora muy poco y de peronista nada´. Agregó el ministro que ´a los trabajadores nunca nos gustaron los bichos, así que aplastamos al bicho colorado con el mejor insecticida nacional´.[64]    

Tripe A, una pila de sospechas
No creo en los brujos pero que los hay los hay (paráfrasis de un dicho popular)
   Los testimonios de los ex trabajadores ceramista víctimas de este suceso responsabilizan directamente a la burocracia sindical, y por lo tanto a Roberto Salar, cabeza visible de la misa.
   “A los dos meses de que el Sindicato de Villa Adelina fuera ocupado por los trabajadores, hombres de Salar (Secretario Gral. del Sindicato que había sido depuesto por los trabajadores), recurrieron a un copamiento con la intención de volver a tomar el poder del sindicato”[65].
   Sin embargo la periodista Elena Luz González Bazán se lo atribuye el crimen a una incipiente tripe A que en vida de Perón todavía no firmaba sus crímenes[66]. Lo encuadra dentro de un acuerdo entre López Rega y José Ignacio Rucci  para frenar la influencia de los denominados grupos revolucionarios y antiburocráticos.
   “El Sindicato Ceramista de la localidad de Villa Adelina, en la provincia de Buenos Aires, es atacado el 21 de agosto de 1973, un grupo armado enviado desde el Ministerio de Trabajo lo asalta. En ese momento el ministro de Trabajo era el vandorista Ricardo Otero. Cuando los trabajadores no sólo intentaron resistir, sino que reclamaron y exigieron la devolución del mismo, fue asesinado Juan Carlos Bache, obrero del gremio”.[67]
   La hipótesis, para no pocos certeza, de la relación entre la triple A y la burocracia sindical merece ser considerada.
   “El 20 de junio de 1973, retornaba el General Perón a la Argentina. Desde el palco controlado por la Comisión Pro Retorno que Perón le había encomendado a López Rega y el Comando de Organización de Jorge Osinde, dispararon ‘el Negro’ Corea, Jorge Dubchack, y Alejandro Giovenco, todos custodios de la UOM, junto a los ‘culatas’de la UOCRA y el SMATA”[68].
   ”Desde el palco,..., grupos de extrema derecha, que portaban armas largas y estaban bajo las órdenes de Osinde y Rucci, comenzaron a disparar contra la multitud.” “Algunos asistentes fueron atrapados y torturados en el Hotel Internacional por grupos que, por su accionar e ideología, anticipaban la Triple A.[69] 
   “José Ignacio Rucci,... era uno de quienes intentaban organizar la ‘policía interna’, como gustaba llamar, pero cayó muerto en septiembre de 1973. Perón decide organizar la represión de la izquierda y de la vanguardia obrera. Así, comienzan a  actuar el Comando José Rucci, la Alianza Libertadora Nacionalista, la Juventud Sindical Peronista (JSP), la Jotaperra, entre otros grupos, que quedarán centralizados más tarde bajo el paraguas de la Triple A”[70].
    Maristella Svampa coincide con Aguilar y Echeverre y sólo difieren en la figura descriptiva utilizada. Mientras la primera habla de “un anticipo” los otros   refieren al “Germen” de la triple A que aparece el 20 de junio del 73 (la masacre de Ezeiza[71]). Dos meses después se asesina a  Juan Carlos Bache. El primer atentado de la Tripe A ya conformada en plenitud se produce el 21 de noviembre de 1973 contra Hipólito Solari Yrigoyen quien salva su vida milagrosamente aunque sufre severas consecuencias[72]. Su primer parte de guerra tiene fecha 29 de diciembre de 1975[73]. El 30 de enero de 1974, la Triple A hizo su aparición mediática, enviando a la prensa su primera ‘lista negra’ (que incluía a Mario Roberto Santucho, Quieto, Nahuel Moreno, Raimundo Ongaro, Agustín Tosco, los abogados Silvio Frondizi, Mario Hernández y Gustavo Rocca, entre otros)[74] La rigurosa cronología no nos permitiría atribuirle a la deleznable agrupación parapolicial el asesinato puesto que todavía no estaba conformada. Pero, y no es un pero menor, el germen ya existía, la decisión de frenar al movimiento antiburocrático en forma implacable ya se había tomado. En definitiva la triple A implicó el perverso perfeccionamiento y sistematización de los métodos utilizados contra los obreros ceramistas para obligarlos a renunciar a sus conquistas.
   “Tenemos un compañero (de apellido Lobos) que fue secuestrado y asesinado antes de que cayera el gobierno de Isabel.”  (Ramón Villanueva, ex obrero Lozadur)[75]
   “El 13 de febrero de 1976 secuestraron de su domicilio, en Boulogne, a Juan Pablo Lobos, delegado de Lozadur. Unas horas después de su secuestro aparece asesinado en un zanjón del partido de Tigre”.(Liliana Panizza)[76]
   “En febrero de 1976, otro delegado ceramista, Juan Pablo Lobos, fue muerto presuntamente por la Alianza Anticomunista Argentina (“las tres A”).”[77] Permítaseme una disgregación (una más) nótese como la palabra “presuntamente” morigera una afirmación de mayores implicancias. Pero esto es apenas un detalle, una pequeñez diría en comparación con la cronología realizada por Miguel Ángel Piagentini en la cual figura “27/08: Juan Carlos Bache, obrero ceramista, asesinado en la sede gremial de Villa Adelina en un enfrentamiento entre trabajadores”.[78]  Aviesa interpretación o ignorancia supina, lo de Piagentini se  parece mucho a “se mataron entre ellos”.
     La CONADEP, puesta en marcha por el gobierno de Raúl Alfonsín, probó la intervención de la Triple A en 19 homicidios en 1973, 50 en 1974 y 359 en 1975.
El Estado al desnudo
¡El rey va desnudo! ¡El rey va desnudo! (El traje nuevo del emperador, cuento popular)
    Cuando terminaron esos 49 días que suelen denominarse la “Primavera camporista” (25 de mayo- 13 de julio de 1973)  y ya desde la asunción de Raúl Lastiri, yerno de López Rega,  todos esos sueños de cambio se tornaron pesadilla.  “El germen” no sólo se consolidó, se volvió más cruel y despiadado. Porque no se trata de que López Rega haya sido nefasto (y no hay dudas de que lo fue), ni de la complacencia, directiva o ingenuidad senil de Perón, según se interpreta su influencia en la conformación del “somatén”[79]. Se trata del choque de intereses irreconciliables. Se trata de la función del Estado. Se trata de la supervivencia del capitalismo.
   “Según Marx, el Estado es un órgano de dominación de clase, un órgano de opresión de una clase por otra, es la creación del "orden" que legaliza y afianza esta opresión, amortiguando los choques entre las clases.     EI Estado es el producto y la manifestación del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase. Como el Estado nació de la necesidad de tener a raya los antagonismos de clase, y como, al mismo tiempo, nació en medio del conflicto de estas clases, el Estado lo es, por regla general, de la clase más poderosa, de la clase económicamente dominante, que con ayuda de él se convierte también en la clase políticamente dominante,
adquiriendo así nuevos medios para la represión y explotación de la clase oprimida. . ."
   “En la república democrática la riqueza ejerce su poder indirectamente, pero de un modo tanto más seguro, y lo  ejerce, en  primer lugar, mediante  “la corrupción  directa  de los funcionarios[80].  Acá podría agregársele y de todo representante del pueblo, incluyendo por supuesto a los sindicalistas.
   El Estado no está para conciliar a las clases sino para garantizar la opresión de una clase por otra. Esta opresión existe siempre, pero se hace tanto más evidente cuando la ideología de la clase dominada se divorcia y se independiza más y más de la ideología dominante. Cuando eso ocurre, más tarde o más temprano, sobreviene la acción del oprimido. Y más temprano que tarde la reacción del opresor.
   “La ideología de la clase dominante no se convierte en dominante por gracia divina, ni en virtud de la simple toma del poder del Estado. Esta ideología es realizada, se realiza y se convierte en dominante con la puesta en marcha de los AIE[81] (Aparatos Ideológicos de Estado). No es un detalle menor que cuando Althusser(1) enumera los AIE, no deja de lado el sindical. Lo incluye junto a la Iglesia, la escuela, la familia, etc.
  Con el atrevimiento de resumir en pocas palabras el concepto de AIE diría que son las instituciones que, entre otras cosas, nos adiestran para que veamos e interpretemos la realidad en la forma más conveniente para la clase dominante.
    El uso de la violencia por parte de las clases dominantes es  inversamente proporcional a su capacidad de imponer su ideología. El uso de la violencia es precisamente síntoma de que el poder pierde fuerza. Como escribe Hannah Arendt “La violencia aparece donde el poder está en peligro...”[82]
   Ni siempre, ni necesariamente, ni siquiera en la mayoría de los casos la acción de los oprimidos es en procura un cambio radical. Más a menudo suele apuntar a quienes son vistos como responsables inmediatos.
   “La movilización de los trabajadores (mediante paros, tomas de plantas, concentraciones)  y la toma de la Federación Obrera Ceramista Filial 2 de Villa Adelina en 1973 (en oposición a la burocracia sindical representada por Salar) forzaron a la conducción nacional de la Federación Ceramista de la República Argentina (FOCRA) a convocar a elecciones en el sindicato zonal, resultando ganadora la Lista Marrón (cuyos integrantes pasaron luego a ser perseguidos).”[83]
      “Es el único gremio, no sé, en la historia o en muchos años que se movilizó para echar a la dirigencia sindical traidora del sindicato. No hay muchos casos así. Y no fueron un grupo de choque, fueron miles de compañeros que lograron que unos dirigentes sindicales que eran traidores , que negociaban a espaldas de los compañeros...” (Bernardo Veksler).[84]
    Como se lee, el objetivo no era una revolución, como los que gustaban hablar de “Guerrilla fabril” sugerían. Los trabajadores buscaban reivindicaciones básicas y a la vez percibían que quienes debían ser sus voceros callaban convenientemente.
Reclamar hasta lo más básico
...hoy le negó el aumento a un pobre obrero
que sólo pide un pedazo más de pan...”
(Juan Carlos Marambio Catán)
   ¿Cuáles eran esas reivindicaciones buscadas?
         Los testimonios de antiguos trabajadores coinciden en remarcar la precariedad de las condiciones de trabajo, la carencia de elementos y procedimientos de seguridad, la falta de higiene, así como los riesgos para la salud de trabajadoras y trabajadores. Las condiciones técnicas de organización de la producción parecían haberse modificado muy poco desde la instalación de las plantas durante la primera mitad del siglo XX hasta mediados de la década de 1970.[85]
   Con ese aval, los empresarios desoían los reclamos por mejoras salariales, seguridad laboral y, sobre todo, en cuestiones de salubridad. Muchos obreros sufrían esterilidad por el calor de los hornos, problemas respiratorios, por aspiración de arcilla, y de columna, por el esfuerzo de arrastrar pesadas zorras por el barro” (Liliana Panizza)[86]
   “...porque acá el 30 o el 40 % de los compañeros eran obreros que quedaron discapacitados, que tenían problemas en la columna, problemas de circulación, problemas en las piernas, problemas en las caderas, problemas de todo tipo porque se trabajaba en condiciones infrahumanas en esta fábrica. Los dirigentes sindicales eran cómplices de ese sacrificio terrible que sufrían los trabajadores. Y gracias a esa lucha de los trabajadores se echó a esa dirigencia. Y los compañeros empezaron a ser trabajadores normales. Empezar a reclamar por salarios dignos , empezar a reclamar por tener un baño, por tener cosas elementales que estaban privados de tenerlas...” (Bernardo Veksler)[87]
   “Las condiciones de trabajo eran deplorables, con constante polvillo en el aire, hornos que funcionaban a 1.000 grados que estaban en los mismos lugares de trabajo, no había comedor. La mayoría de las obreras y obreros sufrían alguna enfermedad. Muchos varones que trabajan en los hornos tenían problemas de fertilidad por las altas temperaturas. Las mujeres padecían las consecuencias del trabajo a destajo, con frecuentes desmayos en verano, cuando la temperatura en las secciones llegaba a 50 grados”.[88]
El fin y los medios
Algo habrán hecho...
   Estas reivindicaciones tan básicas en algunos casos, tan mínimas, no sólo fueron desoídas. Se castigó  quienes luchaban por ellas. Se lo hizo de forma tal que no encuentro palabras adecuadas para calificarla:
    La muerte de Juan Carlos Bache fue apenas el prólogo de una historia cruenta. Ya antes de caer el gobierno de Isabel se produjo el secuestro y asesinato de Juan Pablo Lobos. Luego del golpe de marzo del `76 el número de víctimas aumenta.
    En diciembre del 76 es secuestrado Segundo Figueroa y aún permanece desaparecido. En junio del 76 lo mismo ocurre con Francisco Juan Blatón, con idéntico final. En noviembre del 75 Salvador Miguel Scarpato padece igual suerte. En octubre del 77 son secuestrados Juan Carlos Panizza, Faustino Romero, Pedro Ponce y José Ponce. Sólo Pedro Ponce es liberado, los demás permanecen desaparecidos hasta la fecha.
   Una semana después se produce el secuestro de Felicidad Abadía Crespo, Dominga Abadía Crespo, Sofía Tomasa Cardozo, Elba María Puente Campo, Ismael Notaliberto, Francisco Palavecino, y Ramón Pablo Villanueva. Todos continúan desaparecidos.[89]
      No fue un error, no fue un abuso, no fue extralimitarse, no fueron “excesos” fue un plan sistemático. La aparición de los documentos desclasificados por EE UU dan cuenta de la complicidad patronal en este castigo tan difícil de calificar o directamente incalificable (decir bestial es ofender a las bestias).
   Otro documento de 1977 relata la relación entre los directivos de fábricas y fuerzas de la represión, a propósito de la desaparición de 19 trabajadores de la fábrica de cerámica Lozadur, cerca de Bella Vista. "Las desapariciones son el resultado de operaciones de inteligencia realizadas por agentes de la Escuela de Comunicaciones de Campo de Mayo. Hay mucha cooperación entre la patronal y las fuerzas de seguridad, con el objetivo de eliminar infiltrados terroristas en las fábricas y minimizar el riesgo de agitación laboral", dice el texto.[90]  Eliminar infiltrados, recurrente objetivo, ¿no?
   Lo irónico, si cabe el término, es que esa misma patronal, a la cual la represión ilegal le resultaba funcional,  con el tiempo va darse de bruces con una inesperada realidad. El golpe del 76 impone un sistema económico que favorece al gran capital financiero en desmedro de la industria nacional. Más que plan económico es parte de un plan de dominación. Plan que no percibe a la guerrilla como importante escollo (aunque sí como principal argumento para justificar sus acciones). El escollo es el movimiento obrero organizado.  Con la experiencia del fracaso de otras estrategias (cooptación, connivencia, división) se propone la exclusión y desmovilización política de los sectores populares activos en la etapa anterior, la destrucción de los recursos organizacionales que habían sustentado dicha activación, y la supresión de la ciudadanía y la democracia política. Medidas complementadas con la redistribución negativa del ingreso, la disminución del producto bruto industrial y el aumento del desempleo estructural.[91]
   Luego de haber referido los padecimientos de los obreros ceramistas, y recordando el final de la película mejicana “La ley de Herodes[92]”, quiero añadir tres testimonios:
  El primero data del 5 de agosto de 1964, durante el plenario del Movimiento Revolucionario Peronista que se reunió en Buenos Aires en la sede sindical de Yatay 129:[93]
      Roberto Salar, Secretario General del Sindicato de Obreros Ceramistas, leyó luego el Decálogo Revolucionario, en el que se establecen, entre otros, como puntos programáticos del MRP: -nacionalización de todos los sectores claves de la economía -reforma agraria -confiscación de los grupos monopólicos -planificación integral de la economía  -reforma urbana -realización de una política educacional que lleve los beneficios de la alfabetización a todo el pueblo -política internacional soberana y relación con todos los pueblos del mundo y solidaridad y apoyo activos a todos los pueblos que luchan por su liberación contra el imperialismo y el colonialismo”.
   Entre agosto de 1964 y agosto de 1973, al parecer hubo un cambio muy importante en el concepto de revolución de algunos dirigentes sindicales. En apenas 9 años, quizá menos,  se produjo el cambio. Pero no debiera sorprendernos ni extrañarnos considerando el cambio que en menos de dos años evidenció Perón; de apoyarse en la Juventud Peronista a expulsarla del Movimiento... Y pensar que Gardel canta que 20 años no es nada...    
   Los dos testimonios que siguen son mucho más actuales, del 2009
     En el año 1955 se produce el golpe de estado militar y cívico al Gobierno Democrático del General Juan Domingo Perón, por parte de la Revolución Fusiladora comandada por el General Lonardi e Isaac Rojas de la Marina, mediante el uso de la fuerza. Comienzan 18 años de terror y proscripción al Pueblo Peronista...y también nacerá "La Resistencia Peronista" (Donde los gremios y la Juventud Peronista lucharan por la vuelta del General Perón a la Argentina, los días más duros pero a la vez más felices de mi abuelo Roberto Rosendo Salar como Secretario General del Sindicato de Ceramistas en la lucha cotidiana contra la dictadura, el poder económico y los intereses imperialistas). (Rodrigo Estigarribia)[94].  
   “Somos parte de nuestra historia, que nació en el año 1946. Debemos recordar todos esos gobiernos, como actos de gestión. Gestión que se vio representada en las obras que llevó adelante el peronismo en el distrito. (Roberto Salar)[95]
   Y así como en la vida privada se distingue entre lo que un hombre piensa y dice de sí mismo y lo que realmente es y hace, en las luchas históricas hay que distinguir todavía más... entre lo que se imaginan ser y lo que en realidad son. (Carlos Marx)[96] . Conste que Marx dice “imaginan ser”, no dice lo que saben que son y lo que fingen ser.
A modo de conclusión (provisoria (2))
El vivo vive del zonzo y el zonzo de su trabajo (dicho popular)
   La connivencia con la burocracia sindical, la promoción de la Triple A, el auspicio del golpe militar, son todas caras de un mismo interés; mantener la explotación de una clase sobre otra y si fuera factible llevarla al paroxismo. Como creo haber explicado más arriba, la explotación no es sinónimo de violencia. Se puede explotar y tener al explotado contento, como durante el primer gobierno de Perón.  La sencilla analogía de la torta nos ilustra para ver que cuando es grande, aunque el pedazo del trabajador sea pequeño en comparación, éste se conforma. Cuando la torta se achica, el angurriento capital no quiere ceder tajada. El capital es tan voraz que si lo dejan a su libre arbitrio es capaz de devorarse a sí mismo. En el capitalismo se comparten las pérdidas con el trabajador, se le pide esfuerzo (verbigracia Pacto Social), pero a la hora de repartir ganancias la cosa es otra.
    No debemos soslayar que el capitalismo es un sistema global, no depende simplemente de la buena voluntad de un gobernante. Cuando se pretendió el tan mentado Pacto Social hubo imponderables (y obviedades) que lo minaron de antemano. Hacia fines de 1973 los empresarios subían extraoficialmente los precios, mientras cundía el acaparamiento y el mercado negro. Por otra parte, el pacto social coincidió con una contracción del mercado mundial y un salto de la inflación internacional desencadenado por el aumento del precio del petróleo. Los costos de las importaciones industriales argentinas subieron drásticamente. A principios de 1974 empezó a hacerse sentir en la balanza de pagos y en la inflación el impacto de esta situación.[97]  En julio de 1974 la Comunidad Económica Europea decide cerrar las puertas a las carnes argentinas. Esta medida afectó al 70% del comercio internacional de carnes.[98]
   Los economistas “se equivocan” y se vuelven a equivocar cuando les toca tomar decisiones trascendentes para el país...  pero ninguno de ellos es pobre.  Parafraseando a Groucho se diría que para esos economistas la economía es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.  Como humorada vaya y pase, nada más. No podemos caer en que la culpa de nuestros padecimientos es de un grupo de “iluminados” que fallan en el diagnóstico. Más bien tenemos que recordar la frase que popularizó William Jefferson Blythe III más conocido como Bill Clinton, “Es la economía, estúpido” y adaptarla a “Es el capitalismo, estúpido”.
   El retorno de Perón fue una “válvula de escape” en la olla de presión del descontento popular. Válvula comparable con lo que fuera en su momento la Ley Sáenz Peña de 1912. “Hacia 1972 Perón y el peronismo eran vistos por muchos miembros de las fuerzas armadas como la única esperanza viable de restablecer el orden social y contrarrestar la amenaza planteada por los jóvenes y los militantes sindicales de extrema izquierda”.[99]
     Si Perón no se comportaba como esperaban quienes desde el Poder auspiciaron su retorno, ¿qué posibilidades tenía de no transitar el mismo destino que su par Salvador Allende en Chile?  Esta pregunta no debe interpretarse como la suposición de un accionar bajo coacción. Una mirada consecuente sobre la “primera era peronista” (46-55[100]) nos permite concluir que desde el exilio Perón dejó que vincularan su nombre a la Patria socialista sólo como parte de una estrategia. Nacida, entre otras cosas, para contrarrestar los efectos de aquella idea vandorista del “peronismo sin Perón” que evidentemente no era ninguna veleidad.  Pero al retornar al gobierno, Perón entendió que “la juventud maravillosa” no le resultaba útil para alcanzar sus objetivos. 
    La codicia no es un invento del capitalismo, de hecho es uno de los siete pecados capitales. La originalidad del capitalismo es haber dotado a la codicia de su carácter ilimitado. Precisamente por la ilimitada capacidad de acumulación. Pregunto, para una persona (para un hijo de vecina) ¿qué diferencia real existe entre tener  6.000 millones de dólares y tener 60.000 millones?
   Si la codicia es ilimitada, ¿por qué pretender que los medios para complacerla lo sean?    
(2) ¿Por qué es provisoria?
“Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia” (BAGLIETTO-GARRE)
   a) Roberto Salar es sindicado como responsable de la muerte de Juan Carlos Bache.
   b) Roberto Salar se convirtió al kirchnerismo.
   c) El kirchnerismo “se apropió” de la bandera de los Derechos Humanos.
   d) Al kirchnerismo (por propia decisión, conveniencia o presión[101]) no promueve que se investiguen los crímenes cometidos desde el Estado antes del 24 de marzo del ´76. Recordemos los afiches de “No jodan con Perón”. A quién estaban destinados si no a los que tomaron la decisión política de figurar como adláteres de los Derechos Humanos. Aquellos que vieron una veta a usufructuar en la debilidad de los militares que ya no son útiles para las clases dominantes. Aquellos que primero apoyaron fervientemente al presidente que indultó a Videla y compañía y luego se quieren reivindicar vilipendiando a un general haciéndole bajar un cuadrito. Aquellos que tienen principios, pero si no gustan tienen otros.
    Lo más que podemos esperar es que algún autor material caiga. Como en el juicio por La Masacre de Trelew (22 de agosto de 1972) que terminó con tres condenados a perpetua[102]
   e) Investigar lo que ocurrió antes del 76 soslayando a la Triple A significaría un acto de prodigiosa omisión, por usar un eufemismo.  
   f) Investigar los crímenes de la Triple A, a conciencia, conlleva el riesgo de descubrir cuál fue la influencia (por acción y/u omisión) del mismísimo Juan Domingo Perón. 
  g) En suma, hay demasiados muertos en los placares de nuestra dirigencia como para aventurarse a abrir alguno y, por ejemplo, descubrir quién mató a Rosendo García[103].  


[1] Walsh, Rodolfo ¿Quién mató a Rosendo? Ediciones de la Flor, octubre de 2004, pág. 141
[2] Asesinado el 20 de octubre de 2010 por una patota que respondía a la Unión Ferroviaria liderada por Pedraza. El 15 de febrero de 2013 comenzarán los alegatos de las partes, la última parte del juicio.
[3] Marx Carl, El 18 Brumario de Luis Bonaparte, editorial Nuestra América, colección Clásicos del marxismo, Pág. 13.
[4] Izaguirre Inés, Aristizábal Zulema Las luchas obreras 1973-1976 INSTITUTO DE INVESTIGACIONES GINO GERMANI FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES  UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES ARGENTINA Pág. 13
[5] James Daniel, Resistencia e integración, siglo veintiuno editores, 2010, Pág.297 (Nuevos actores: la rebelión de las bases).

[6] I.M. Roldán: Sindicatos y protesta social en la Argentina: un estudio de caso, el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, 1969-1974. Amsterdam, 1978, pág. 198
[7] Walsh, Rodolfo ¿Quién mató a Rosendo? Ediciones de la Flor, octubre de 2004, pág. 166.
[8]  Santamírez Oscar. “Transar” en su acepción de buscar acuerdos. La connotación negativa del término tiene que ver con que, salvo valiosas excepciones, entre políticos los acuerdos tienen tufo a oportunismo cuando no a contubernio. 
[9] Walsh, Rodolfo ¿Quién mató a Rosendo? Ediciones de la Flor, octubre de 2004, pág 140.
[10] Torre, Juan Carlos Los sindicatos en el gobierno 1973-1976 Centro Editor de América Latina Pág. 27
[11] Ídem. Negrita añadida.
[12] El Descamisado 2 de octubre de 1973 pág.5
[14] De Riz Liliana  La política en suspenso 1966-1976 editoria Paidós pág. 140. Paréntesis agregado.
[15] En el texto original figura enero de 1974. Pero el diario Noticias del 17 de noviembre de 1973 pág. 9 informa que se aprueba en el Senado.  Es nota de tapa el 30 de noviembre cuando se aprueba en diputados.
[16] Svampa Maristlla “El populismo imposible y sus actores, 1973-1976 . En Violencia, proscripción y autoritarismo Editorial Sudamericana pág.408
[17] Marx Karl, prefacio a la Crítica de la economía política
[18] Gramsci Antonio Notas sobre Maquiavelo editorial Nueva visión 1984 pág. 44
[19] Testimonio extraído del documental Platos rotos que se encuentra en Youtube.
[20] El Auténtico 23 de diciembre de 1975 pág. 6.
[21] Pavón Pereyra Enrique Yo Perón, editorial MILSA 1993 pág. 401
[22] Yofre, Juan Bautista, Nadie Fue, 2006 pág. 333
[23] http://www.elortiba.org/tendencia.html También en Pozzoni, Mariana La Tendencia Revolucionaria del Perononismo en la apertura política. Provincia de Buenos Aires 1971-1974

[24] Pozzoni, Mariana La Tendencia Revolucionaria del Perononismo en la apertura política. Provincia de Buenos Aires 1971-1974
[25] Ídem.
[26] Real, Ana Graciela La Tendencia Revolucionaria del Peronismo
[27]   Documento presentado al Congreso de Córdoba por la Tendencia Revolucionaria del Peronismo http://www.ruinasdigitales.com/tag/TendenciaRevolucionariadelPeronismo/

[28] La causa Peronista, 2 de septiembre de 1974, Mario Firmenich y Norma Arrostito Arrostito cuentan como murió Aramburu.
[30] La causa Peronista, 2 de septiembre de 1974, Mario Firmenich y Norma Arrostito Arrostito cuentan como murió Aramburu.

[31] Apuntes del peronismo auténtico Editorial setiembre S.R.L 20 de noviembre de 1975.
[32] Extracto del discurso de Perón del 1º de mayo de 1974. Fuente http://www.elortiba.org/1mayo74.html

[33] De Riz Liliana Op. Cit. Pág. 152
[34] Pavón Pereyra, Enrique Yo Perón, editorial MILSA, agosto 1993, pág. 442.
[35] Fuentes: http://argentina-rree.com/14/14-029.htm Marcelo Larraquy, Lopez Rega, el peronismo y la Triple A, Punto de Lectura Argentina S.A., 2007

[37] Pigna, Felipe en radio Rock & Pop
[38] Diario Noticias viernes 25 de enero de 1974 pág.24
[39] De Riz, Liliana La política en suspenso 1966-1976 Editorial Paidós. pág. 150.
[40] Diario Noticias martes 22 de enero de 1974 pág.9 Negrita añadida.
[41] Discurso de Perón del 20 de enero de 1974 publicado con el título “Ha pasado la hora de gritar Perón; ha llegado la hora de defenderlo”. Pág. 11 negrita añadida.
[42] Diario Noticias viernes 25 de enero de 1973 pág. 10.
[43] Diario Noticias martes 22 de enero de 1974 pág. 11  Se refiere al ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo). El ataque fue organizado por Roberto Santucho y dirigido por Enrique Gorriarán Merlo. Ver http://edant.clarin.com/diario/2009/01/18/elpais/p-01841740.htm .
[44] Diario Noticias viernes de 25 de enero de 1974 pág. 12 y 13
[45]  Discurso de Perón del 20 de enero publicado con el título “Ha pasado la hora de gritar Perón; ha llegado la hora de defenderlo”. pág.11
[46] Diario Noticias martes 22 de enero de 1974 pág.12
[47] Ídem Bajo el título El bloque de JP planteará su oposición a la ley represiva.
[48] Diario Noticias viernes 25 de enero de 1974 pág. 24
[49] http://www.ips.org.ar/?p=4551 instituto del pensamiento socialista Karl Marx.
[50] Diario Noticias, martes 22 de enero de 1974 pág.12.
[51] http://www.ips.org.ar/?p=4551 instituto del pensamiento socialista Karl Marx “Peronismo y terrorismo”.
[52] Ídem.
[53] De Riz, Liliana “La política en suspenso” pág.149
[54] Svampa Maristella op. cit. pág.413
[55]  El Descamisado , cuadernillo especial (negrita añadida)
[56]  Testimonio extraído del documental Platos rotos que se encuentra en Youtube.
[57]  El descamisado  22 de agosto de 1973
[59] Mujer de Juan Carlos Panizza, desaparecido dentro de Cerámicas Cattaneo. Miembro de la Comisión por la Memoria, la Verdad y la Justicia Zona Norte. Semanario Prensa Libre

[60] Testimonio extraído del documental Platos rotos que se encuentra en Youtube
[61] El descamisado 22 de agosto 1973
[62] Diario Noticias viernes de 25 de enero 1973 pág.8 negrita añadida.
[63] Svampa Maristella El populismo imposible. En “Violencia, proscripción y autoritarismo. Editorial Sudamericana. Pág. 410.
[64] Diario Noticias viernes 30 de noviembre de 1973 pág. 8 negrita añadida.
[66] González Bazán Elena, Represión en Argentina, parte III, Villa Crespo Digital 2009.
[67] Ídem.
[68]  Aguilar Lucho, Echeverre, Hugo La verdad obrera 25 de enero de 2007 año XI nº 220 pág. 3
[69] Svampa Maristella Ob. Cit. pág.402.
[70] Ídem.
[73] Yofre, Juan Bautista, Nadie Fue, 2006 pág. 39.
[74] Instituto del Pensamiento Socialista Karl Marx, fragmento del trabajo deRuth Werner y Facundo Aguirre titulado Insurgencia obrera en Argentina 1969-1976.
[75] Testimonio extraído del documental Platos rotos que se encuentra en Youtube
[76] Semanario Prensa Libre 29 de marzo de 2012 Mujer de Juan Carlos Panizza, desaparecido dentro de Cerámicas Cattaneo. Miembro de la Comisión por la Memoria, la Verdad y la Justicia Zona Norte
[77] Memoria Abierta Reconocer campo de Mayo Relatos y trayectorias de la militancia y el terror estatal.
[78] Periódico Síntesis 20 de julio de 2009 http://www.periodicosintesis.com.ar/index.php/secciones/asesinatos-en-la-argentina.feed?type=rss
[79] “Lo que hace falta en Argentina es un ‘somatén’”, había dicho tiempo antes en Madrid. El “somatén” fue un grupo paramilitar que actuó en Cataluña a principios del siglo XX contra los obreros anarquistas, que  luego sirvió de inspiración para el armado represivo del General Franco y su falange española. Aguilar Lucho, Echeverre, Hugo La verdad obrera 25 de enero de 2007 año XI nº 220 pág. 3
[80] V.I. Lenin, El Estado y la revolución Capítulo Uno Edición electrónica Unión de Juventudes por el Socialismo negrita añadida.
[81] Althusser, Louis: Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Buenos Aires, Nueva Visión. 1988.
[82] Arendt Hannah  Sobre la violencia Alianza Editorial pág. 77
[84] Testimonio extraído del documental Platos rotos
[85] Memoria Abierta, Reconocer Campo de Mayo Relatos y trayectoria de la militancia y el terror estatal pág. 11
[86] Semanario Prensa Libre 29 de marzo de 2012 Mujer de Juan Carlos Panizza, desaparecido dentro de Cerámicas Cattaneo. Miembro de la Comisión por la Memoria, la Verdad y la Justicia Zona Norte.
[87] Testimonio extraído del documental Platos rotos
[88]  Testimonio aportado por  Comité del PCR de la zona norte del Gran Buenos Aires. Fuente:   http://www.pcr.org.ar/nota/partido/sof%C3%AD-cardozo-y-las-ceramistas-de-lozadur

[90] Diario La Nación 23 de agosto de 2002 Por Santiago O´donneli negrita añadida.
[91] Acuña Carlos H, Smulovitz Catalina Militares en la transición argentina: del gobierno a la subordinación constitucional. En “Juicio, castigos y memoria Ediciones Nueva Visión Buenos Aires. Pág.24.
[92] Actualmente se puede ver en youtube.
[93] Plenario del  Movimiento Revolucionario Peronista (MRP) 5 de agosto de 1964.
[94]  MRP Movimiento de Reconstrucción Peronista http://rodrigoestigarribia.blogspot.com.ar/
 subrayado propio. (Siglas cuya utilización pareciera satírica teniendo en cuenta que antes fueron del Movimiento Revolucionario Peronista. Satírica pero para nada no casual, pues ambas incluyen a Salar).
Fragmento del discurso pronunciado en diciembre de 2009.
[96] Marx Carl, El 18 Brumario de Luis Bonaparte, editorial Nuestra América, colección Clásicos del marxismo, Pág 47
[97] James Daniel, Resistencia e integración, siglo veintiuno editores, 2010, Pág 324
[98] De Riz Liliana Ob. Cit. pág. 156.
[99]  James Daniel. Ob. cit. pág. 315. .   
[100]  En la odiosa comparación el período sale ganando. Marcó tanto a la memoria colectiva de los argentinos que aun en la actualidad decirse peronista aumenta las chances electorales de un candidato o candidata a “presidente/a” (sin importar demasiado qué signifique para él/ella ser peronista). De ahí a pretender que ese nacionalismo burgués fue la Patria socialista...   
[103] Referencia al libro de Rodolfo Walsh “¿Quién mató a Rosendo?”